10 AÑOS DE STORIES
La revolución de las 24 horas.

Las Stories permitieron publicar sin que el contenido permaneciera para siempre. Parecían más naturales y menos perfectas.
Mucho más que fotos. Se convirtieron en una forma de mantener el contacto, iniciar conversaciones y seguir el día a día de amigos, conocidos e incluso desconocidos.
¿Más espontáneas? Ya no tanto. Con los años muchas personas han pasado de publicar sin pensar a cuidar mucho más la imagen que proyectan.
Más herramientas, más presión. Filtros, música, enlaces, stickers… Instagram ha evolucionado pero también han aumentado la publicidad, los influencers y el peso del algoritmo.
La ilusión de la privacidad. Aunque desaparecen en 24 horas, los Stories nunca son completamente privados. Aun así, mucho lo sienten como un espacio más libre.
¿Red social o televisión? Expertos creen que las Stories, junto con TikTok, marcaron el paso de redes para conectar… o plataformas para consumir contenido sin parar.
TIP ARAGÓN INFLUYE. No publiques Stories por publicar. Enseña el lado más humano de la marca: el detrás de cámaras, el proceso o pequeños momentos del día. Eso conecta mucho más que una publicación perfecta.