Olga Gudnikova: «La tecnología multiplica, pero no sustituye la mirada»

Ganadora del Premio AVANZA. El Aragón Influye 2026 en la categoría de Creatividad y Viralidad,

Ganadora del Premio Aragón Influye 2026 en la categoría de Creatividad y Viralidad, Olga Gudnikova ha encontrado una forma innovadora de combinar inteligencia artificial, patrimonio y storytelling para contar Aragón desde una perspectiva diferente. Su trabajo demuestra que la tecnología puede ser una herramienta poderosa cuando está al servicio de las emociones, la cultura y las historias que conectan con las personas.

¿Qué crees que esperan de ti tus seguidores?

Esperan sorprenderse. Al tratarse de contenido creado con IA, buscan ese efecto «wow», algo visualmente impactante que aún no existe en su imaginación. También esperan descubrir Aragón de una forma diferente: seguir las aventuras de la escultura de Goya o redescubrir historias y leyendas olvidadas.

¿Qué le pides a una marca para aceptar una colaboración?

Que tenga una historia que contar y la valentía de hacerlo de forma diferente. Que no utilice la IA solo como una tendencia, sino con un enfoque serio, ético y alineado con el impacto que quiero transmitir.

¿Qué crees que ha visto el jurado en tu trabajo?

Creo que han visto una forma creativa e innovadora de contar lo local. Un proyecto diferente que conecta emocionalmente con las personas, donde el criterio humano sigue siendo lo más importante.

¿Este reconocimiento valida algo o te hace replantearte cosas?

Confirma que el storytelling bien construido, creativo y emocional llega. Mis vídeos no están pensados para el algoritmo, sino desde la narrativa y la emoción.

¿Qué significa para ti crear contenido desde Aragón?

Es un acto de amor y de deuda. Aragón me acogió hace más de 13 años sin preguntarme de dónde venía. Aquí he construido mi vida y aquí me siento en casa. Crear contenido sobre esta tierra es mi forma de devolver ese cariño.

¿Cómo crees que evolucionará el mundo de los creadores?

La tecnología está cambiando todo muy rápido, especialmente con la IA. Pero lo importante no cambia: la capacidad de contar algo que conecte. La diferencia no la marcarán las herramientas, sino el criterio. La tecnología multiplica, pero no sustituye la mirada.

¿Qué te hace diferente?

La combinación entre storytelling cultural, sensibilidad estética y el uso de la IA con intención narrativa. No se trata solo de crear imágenes bonitas, sino de construir historias que transmitan algo.

¿Cuál ha sido tu mayor metedura de pata?

Mi mayor miedo es equivocarme en un dato histórico. Cuando trabajas con cultura, historia y tradición, existe una responsabilidad, por eso reviso todo varias veces.

¿Qué error te ha enseñado más?

Quizás que seguir una tendencia con la que no te identificas puede ser contraproducente.

¿De qué logro estás más orgullosa?

¡Del Premio Aragón Influye, sin duda! Fue brutal.

Y también de haber podido compartir mi experiencia en la Universidad San Jorge, en el taller de creatividad en la era de la IA. Ver que lo que haces tiene impacto más allá de las redes es muy especial.

Si no te dedicaras a crear contenido, ¿a qué te dedicarías?

Probablemente escribiría un libro autobiográfico.

Si desapareces unos días, ¿dónde te encontramos?

En Torla, disfrutando de las vistas al Monte Perdido o pernoctando en algún castillo o palacio de Aragón. En esta tierra hay lugares con mucha alma y calma.

¿Qué estás consumiendo ahora mismo?

Mucha referencia visual, cultural y material histórico. También todo lo que está pasando en inteligencia artificial aplicada a lo creativo. Es un campo que evoluciona muy rápido y donde hay muchísimo por explorar. Hay que estar actualizado.

¿Qué tipo de contenido no soportas? ¿Qué sobra y qué falta hoy en redes?

Me gusta el contenido muy variado, pero lo que siempre descarto es aquel que está hecho sin autenticidad o poco trabajado.

¿Qué te emociona a la hora de crear?

Aprender durante el proceso. Crear contenido cultural implica investigar, leer y contrastar, y te enriquece sin darte cuenta. Pero lo más bonito es cuando una historia conecta de verdad y alguien al otro lado la siente.

¿Qué pondrías en tu bio final?

Llegó de Rusia y puso Aragón en el mapa, creando historias que antes no se podían imaginar.

¿Qué no te han preguntado y te gustaría responder?

Me gustaría que me preguntaran qué pasaría si dejara de usar IA mañana. Porque entonces se vería que la herramienta no es lo importante. Seguiría contando historias de Aragón.

Seguiría buscando emoción, conexión y esa forma de mirar diferente. La IA me permite hacer cosas increíbles, sí. Pero la historia siempre empieza antes que la tecnología.

Síganos